Los gastos de Victoria Federica: viajes a tutiplén, comilonas con amigos y alquiler en Madrid

Victoria Federica
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Victoria Federica se lo ha montado de lujo. A sus 21 añitos, la muchacha vive sin privarse de absolutamente nada. Ella tiene tiempo y dinero para todo. Lo mismo se tira una semana esquiando que de picos pardos por Marbella, y si no, se pilla un vuelo con unos cuantos colegas y hala, vacaciones en Italia a mitad de enero. Eso es vida y lo demás tonterías, leñe.

La verdad es que 'Vic' vive como una verdadera reina. Qué coño. Vive infinitamente mejor que cualquier reina. Tiene la suerte de pertenecer a los Borbones, es decir, tiene una posición social con algunas garantías: contactos, dinero y contactos con dinero. Es una realidad. Y no, no es injusto, es la vida misma. Es herencia de nuestra historia y, por suerte o por desgracia, seguirá siendo así. Los privilegios existen y Victoria Federica, como haría cualquier veinteañera con ganas de comerse el mundo, los aprovecha sin ser demasiado consciente de ello.

Por cierto, la muchacha está guapa de narices. No sé si está feo comentarlo pero es la pura realidad. La hija de la infanta Elena es mona, tiene estilo, buen gusto y además sabe pasarlo bien. La tía es una crack y hay que reconocérselo, y solo hay que echar un vistazo a sus vacaciones de Navidad para darse cuenta de su personalidad disfrutona, al más puro estilo Juan Carlos I.

 

Primero estuvo esquiando en Formigal junto a su novio y algunos colegas. Pasó unos cuantos días alojada en un hotel, disfrutó de la gastronomía del lugar y amortizó las pistas como buena profesional del esquí. ¿Traducción? Se gastó una pasta gansa en la nieve.

Pero la cosa no queda ahí. Después se desplazó hasta Marbella, donde disfrutó de unos días en pareja con Jorge Bárcenas. Estuvieron en la playa, se pusieron las botas en los garitos de la zona y regresaron a Madrid para cumplir con los compromisos profesionales del dj. Victoria Federica, como buena churri fiestera, no duda en acompañar a su chico en cada una de sus sesiones.

Pero es que todavía hay más. Ahora, a mitad de enero, Vic ha decidido tomarse unos días descanso y viajar hasta Florencia con unos amigos. Sí señor, para poner el broche final a unas vacaciones muy completas, la hermana de Froilán está disfrutando de una de las ciudades más bonitas (y caras) del mundo.

 

La pregunta el millón está clara: ¿cómo paga esta muchacha todos sus caprichos? Por el momento, no ha amortizado su perfil de Instagram haciendo publicidad, pero teniendo atendiendo a su ritmo de vida, lo mismo debería empezar a promocionar los míticos cascos inalámbricos por 19,95 para sacarse un dinerillo. ¡Já!

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